todas las terapias coinciden en este punto:
los terapeutas
buscan producir cambios en el modelo del mundo de sus pacientes,
para que después ellos
produzcan algún cambio en su mundo real.


Releí hace unos días las actas de un congreso reciente en el que un respetadísimo psicoanalista argumentaba de forma muy sesuda y fundamentada a favor del status científico de la psicología. Me enteré de que era una discusión que estaba muy viva en ciertos ambientes académicos… ¡y me asombró que el tema tuviese todavía vigencia!, me acordé de mis épocas de estudiante —hace veinticinco años— cuando en la universidad intentaban convencernos de que la psicología era una ciencia, y recordé también que pese a que le puse voluntad… nunca me lo creí del todo.
Para el que le interese el tema, aquí van algunas ideas para pensar: