jueves, 7 de abril de 2011

COINCIDENCIA



Observemos que, de hecho, más allá de las diferentes escuelas teóricas, 
todas las terapias coinciden en este punto: 
los terapeutas 
buscan producir cambios en el modelo del mundo de sus pacientes, 
para que después ellos 
produzcan algún cambio en su mundo real.

EL MAGO

Sallie Nichols, en su libro “Jung y el Tarot”, explora algunas de las características del arquetipo del Mago.
El Mago del Tarot de Marsella tiene en una mano la varita mágica y en la otra una moneda de oro.
La mano es muy importante en toda magia. Es el símbolo del poder del hombre para medir y dar forma a la naturaleza y usar de modo creativo sus energías. Más veloz que el ojo, la mano del Mago crea la ilusión más rápidamente que lo que nuestra imaginación puede seguir. Su mano es más rápida... que la ocupada mente del hombre”.

El Mago actúa bajo la forma del terapeuta de múltiples formas, como Sabio, puede obrar milagros, pero como Charlatán “se lo puede encontrar en la feria del pueblo enredando a los parroquianos borrachos, haciéndoles desaparecer sus dineros".
Esa es la doble naturaleza del arquetipo del Mago. 


 
El Mago tiene el poder de revelar la realidad fundamental, 
la intimidad que subyace a todo; 
representa el poder de obrar milagros que tenemos todos y 
que es capaz de revelar la oculta fuente de vida que hay en nosotros, 
ofreciéndonosla para un uso creativo”
Como terapeutas actuamos bajo el influjo del arquetipo del Mago.
¿Pero del Mago Charlatán o del Mago Sabio?

martes, 29 de marzo de 2011

lunes, 28 de marzo de 2011

LA RESPIRACIÓN HOLOTRÓPICA

Hace ya varios años, con mi amiga y colega Silvina Alterman, escribimos este artículo sobre la Respiración Holotrópica y la PsicologíaTranspersonal, basados en los trabajos del Dr. Stan Grof.
A los interesados en saber de qué se trata y como preludio para un nuevo Ciclo de Talleres que realizaré próximamente junto a Alberto Attias y a Lilia Gómez B., aquí va...




Una forma específica de respiración puede usarse como medio para expandir nuestra conciencia y, en un contexto adecuado, entregarnos a explorar los contenidos del inconsciente individual, colectivo y transpersonal, resultando así en una experiencia profundamente transformadora y trascendente.

Este trabajo resulta de una síntesis entre la moderna investigación de la conciencia y conocimientos ancestrales de antiguas tradiciones.

Muchas culturas aborígenes utilizaban la respiración acompañada de cánticos, danzas, tambores e ingestión de plantas sagradas, como forma de alcanzar la curación física y emocional, en el contexto de su práctica espiritual.

El Dr. Stan Grof MD. ha investigado por más de cuarenta años, el potencial curativo de los estados no ordinarios de conciencia, y en colaboración con su esposa Cristina desarrollaron este método al que denominaron Respiración Holotrópica (del griego “holos” que quiere decir “totalidad”, y “trepein”, “con movimiento hacia”).


La Respiración Holotrópica combina el uso de la respiración intensificada, música evocativa y una forma particular de trabajo corporal orientado al desbloqueo energético, en un marco de contención y cuidado que permite y apunta a la sanación física, emocional y a la apertura espiritual.


Este trabajo posibilita acceder a ricas y profundas áreas del psiquismo, registrar y resolver tensiones y bloqueos en nuestro cuerpo, recordar y elaborar situaciones traumáticas de nuestra vida, tener importantes insights (“darse cuenta”) sobre nosotros mismos y el funcionamiento de las cosas del mundo y del cosmos, reconocer energías arquetípicas y explorar las distintas dimensiones de la existencia abriéndonos a planos hasta ahora no investigados por las psicología tradicional. En fin, expandir los límites de nuestro universo personal, al mismo tiempo que aliviar los dolores de la vida, tanto en el plano físico como emocional, recuperando la sensación de sentirnos parte de un todo mayor que nos contiene y conforma.


Por el grado de intensidad, profundidad y trascendencia que se alcanza con este trabajo, es esencial un entorno seguro y contenedor que permita a la psique abrirse y entregarse a vivenciar la experiencia, por eso , cada respirador trabaja con un compañero que lo cuida durante la sesión, acompañados muy de cerca por los facilitadores (profesionales especialmente entrenados por el Dr. Grof en este método de trabajo).


La Respiración Holotrópica es un camino de autodescubrimiento y sanación que nos invita a desandar ese largo camino de divisiones que tanto dolor ha engendrado en nuestras vidas. Desandar la fragmentación, pero desandarla hacia delante. Trascenderla.


Trascender la división.


La división no está allí, entre el cuerpo y la mente, entre lo psicológico, lo corporal y lo espiritual. Entre “nosotros” y “ellos”.


La división está aquí, de este lado del mostrador. Del observador que clasifica, analiza, separa, categoriza, en fin, que trata de “entender”.


Y el entendimiento es limitado, ¡vaya si lo es!, no puede absorver porciones demasiado grandes. Lo grande lo atemoriza, y entonces se cierra, se atraganta, se contrae. Necesita pisar sobre seguro. Se siente a salvo en tierra conocida y solo desde allí se anima a ir explorando, poco a poco.


Parece que es así como funcionan las cosas. Fluctuamos entre el ansia por aprehender, por abarcar lo desconocido, y la necesidad de no soltar del todo el pedacito de baldosa sobre el que pisamos.


Con la Respiración Holotrópica proponemos un viaje de autodescubrimiento y sanación, que tiene mucho de invitación a explorar lo desconocido.


No tenemos muchas certezas acerca del viaje, más allá del puerto desde el que partimos, y nuestra experiencia de navegantes. Sabemos que hay un universo infinitamente insondable del que apenas tenemos remotos atisbos.


No solamente no tenemos todas las respuestas, sino que tal vez recién estemos empezando a formular las preguntas correctas.


Stan Grof se formuló algunas de esas preguntas allá en Praga hacia fines de los cincuenta. Como psiquiatra formado en psicoanálisis encontró que las teorías existentes no alcanzaban a explicar la profundidad y la riqueza de las experiencias que sus pacientes tenían, entonces, como un navegante que sale a explorar mares desconocidos, se lanzó a la aventura , y cada viaje le sirvió para ir desarrollando nuevos mapas. Así formuló una cartografía ampliada del psiquismo.


Ahora no solo contamos con mapas que nos sirven de guía en la exploración de lo biográfico – tal como en la psicología tradicional-, sino que contamos con mapas de las dimensiones perinatal y transpersonal.


La Respiración Holotrópica propone un viaje de exploración y autodescubrimiento, trabajar con nosotros mismos sumergiéndonos en las profundidades del psiquismo para emerger enriquecidos, tal vez “renacidos”, para vivir nuestra vida con más integridad, con mayor entereza, con más conciencia de nuestro lugar en el cosmos, en paz con nosotros mismos, con nuestros vínculos... y con la Vida.

lunes, 21 de marzo de 2011

TRIBULACIONES... continuación.


La venganza de la Vida, de las locuras engendradas en los repliegues de mi alma de potro indomable. De ameba amorfa. De gusano espástico. De murciélago ciego. De hiena hambrienta. De cachorro destetado a destiempo. De gacela juguetona. De orangután pensativo. De bestia cogiente. De foca amante. De pichón inocente.
¡No ven que me estoy descascarando impotente a jirones y a pedazos de articulaciones viejas y oxidadas que se van partiendo por mi propio peso!
Solamente siento el pulsar cada vez más fuerte de mi simiente... y ¡miedo!
El miedo a la nada. A no saber qué hacer. A no saber. El miedo eterno, el miedo conocido, disecado, comprendido. El miedo domesticado, analizado. El miedo guardián carcelero. El miedo tramposo.
El miedo. El miodo. Mi odio...
Odio estar acá contándoles de mi miedo y no saber qué hacer en lugar de odiar estar acá contándoles de mi miedo mientras la vida sucede más allá. No es cierto, como tampoco es cierto lo que una vez Fritz Perls —el gran terapeuta— le dijo a Gabrielle Roth —la gran bailarina— arrojando al mar el libro que ella leía: “¡No pierdas tu tiempo leyendo esto! ¡Yo lo escribí porque no sabía bailar como vos!”
¡Mierda! ¡Mil veces mierda!
¡No es cierto por más cierto que sea!
¿Qué quiere decir “yo lo escribí porque no sabía bailar como vos?” De pie al borde de los acantilados, Fritz le arrebató el libro y lo tiró con fuerza, bien lejos. Y los dos se quedaron mirando cómo el libro iba cayendo hasta no ser nada más que un punto y una espumita blanca, antes de hundirse para siempre en el mar.
En el fondo del mar.
“Lo escribí porque no sabía bailar como vos”, le dijo.
¡Por supuesto! Él no sabía bailar como ella. Pero no se puso a pensar que ella a lo mejor bailaba porque no sabía escribir como él.
¿Y qué hacen ustedes con su semilla latiente?
¡Porque yo estoy acá con la mía y no sé qué hacer!
¡No sé tratar con una semilla latiente!
¡Por Dios que no lo sé!

TRIBULACIONES DE UNA SEMILLA LATIENTE

(fragmento de novela inédita con el que inauguro el 2011)


¡Esto no va más! ¡Estoy seco! ¡Frío! ¡Duro! ¡Muerto! ¡Mi panza está tensa como un tumor! ¡Estoy anestesiado! ¡Insatisfecho! ¡Atrofiado! ¡Mi cabeza gigante! ¡Mi pecho escuálido! ¡Agitado! ¡Mi pecho tosedor! ¡Temblequeante! ¡Mis patitas flojas! ¡Tensa la cabeza harta de tensión! ¡Harto de mí mismo! ¡Harto de farsas, que incluso ellas están hartas de mí!
¡Me voy desarmando como un homúnculo enclenque!
¡Caigo a pedazos dentro de mi aburrimiento! ¡Encorseto la vida! ¡Aprisiono impulsos que brotan en frases muertas! ¡Tamizo! ¡Empalizo! ¡Levanto barricadas para ahogar un grito!
¡Brama el silencio de tanto que no digo!
¡Y las lágrimas que jamás he llorado invierten su recorrido! ¡Me inundan bien adentro! ¡Y mis maestros Perfección y Exigencia, que tan bien han sabido encarcelarme, se matan de risa!
Aprisionado de lecciones y palabras, encadenado a buenas intenciones, intenté ser perfecto y no pude.
¡Intenté ser perfecto!
¡De verdad lo intenté!
¡Lo intenté, madre! ¡Lo intenté, padre...! ¡Y estoy harto de intentar y de fracasar tanto!
He cumplido al pie de la letra todas las letras. Y compruebo, pero demasiado tarde, que ya no hay letras que me aguanten. Que ya no aguanto las letras. Que las letras me letrinan, me latrosigan, me latren, me lentriegan, me lentierran, me lacran.
¿Qué soy, acaso, sin las letras?
Sin las letras me voy des-hojando.
Me des-tartalo.
¿Y que hay detrás del tartalo?
¡Nada!
Nada más que una tensión que crece en la panza, un nudo en el pecho y… ¡nada!
Nada más que una semilla latiente que encierro, que tapo, aprisiono y no dejo que estalle.
¡Una semilla, un huevo latiente que pulsa como una bomba de tiempo!
Mi simiente.



viernes, 8 de octubre de 2010

CUERPO Y LENGUAJE

Exploremos los supuestos en que se asienta el lenguaje que utilizamos para modelar nuestros mapas sobre el cuerpo. Cualquier evocación a cultura judeocristiana, lógica aristotélica y filosofía cartesiana no será pura coincidencia:

Ese Yo es una mente-sujeto que experimenta a un cuerpo-objeto.
El Yo se ha identificado con la mente y se ha disociado del cuerpo.
El Yo identificado con la mente es de naturaleza superior, elevada, ligada al espíritu.
El cuerpo en tanto materia, es de naturaleza inferior, una máquina, un mal necesario, sede de nuestros impulsos más bajos.
En el mejor de los casos, el cuerpo es apenas un envase imperfecto y transitorio para un alma perfecta y eterna hecha a imagen y semejanza de Dios.

No es necesario que creamos en lo anterior de manera conciente —de hecho es probable que algunos de nosotros no estemos de acuerdo con las afirmaciones precedentes—, sin embargo esas ideas subyacen a nuestro lenguaje y condicionan nuestros modelos del mundo.
Aunque hablemos de la unidad que somos, aunque sostengamos una visión holística, el lenguaje y la lógica que estructuran nuestro pensamiento están plagados de divisiones. Es lo que se conoce como conciencia dual o conciencia escindida: la forma en que experimentamos la realidad en función de nuestro ego limitado.

MI CUERPO

(Tomado de mi libro "PNL: Mapas para el cambio"

El lenguaje nos condiciona.

Los mapas sobre el cuerpo están trazados según antiguas cartografías.
De ellas heredamos la lógica que estructura nuestro lenguaje y también nuestro pensamiento.
Según esos mapas, el cuerpo es algo que tenemos y no algo que somos.
Cuando pienso en mi cuerpo, es el Yo (sujeto) el que piensa en mi cuerpo (objeto).
Cuando digo: “me duele la cabeza”, estoy diciendo que a mí (sujeto) me duele “eso” que llamo cabeza (objeto). La cabeza es una cosa que me duele a mí. Puedo apropiarme del cuerpo pero el cuerpo seguirá siendo una cosa que me pertenece: mi cuerpo.
¿Cómo dice usted cuando le duele algo?
¿Cómo dice cuando algo le da placer?
¿No dice acaso “me duele el estómago” o “siento un calorcito agradable en el pecho”?
Si a “usted” es a quien le duele el estómago, ¿entonces el estómago no es usted?
¿A quién se refiere, entonces, cuando habla de “usted”?
¿Qué es ese cuerpo disociado del Yo que lo experimenta?
¿Qué es ese Yo que experimenta, disociado del cuerpo que duele o que goza?

jueves, 13 de mayo de 2010

INVENTO GENIAL

Este video anda circulando por ahí, lo comparto por si no lo vieron.
Se trata de un invento que cambió al mundo.
Algunos lo aman.
Otros lo matan con la indiferencia.
Hay quienes lo miran con condescendencia, como a algo tal vez valioso en su tiempo, pero hoy pasado de moda.
y ustedes?


miércoles, 14 de abril de 2010

SHOÁ

ayer se recordó la Shoá, algunos dicen Holocausto.
Holocausto vine del griego y quiere decir sacrificio, y refiere a los sacrificios que en algunas religiones se hacían en nombre de Dios. No es una buena palabra para lo que se conmemoró ayer.
Shoá viene del hebreo y significa destrucción, matanza inimaginable...
se tuvo que inventar una palabra para que la oscuridad más absoluta cupiera en nuestras cabezas...
ayer lloré en soledad durante un buen rato mirando en internet videos de aquella época... y prendí una vela...
hoy comparto una imagen...
allí veo el bracito de mi hija sobre el brazo de mi abuela...

SI YO SOY UNO...

ejemplo tomado de mi libro "PNL. Mapas para el cambio", con relación a los post anteriores.


Si yo soy uno, Gabriel, ¿cómo puedo querer y no querer algo al mismo tiempo? ¿Cómo puedo decidir alimentarme saludablemente y encontrarme un rato después atiborrándome de dulces?

Si yo soy el que decide alimentarse saludablemente, entonces el que se atiborra de dulces no soy yo. Es algo ajeno a mí. Es algo inconciente que me boicotea. Es algo que debo combatir. Una característica negativa que debo extirpar de mi ser. Sin darme demasiada cuenta tomo partido por una de las partes en conflicto, y me convenzo a mí mismo de que yo soy esa parte: por supuesto me identifico con la que considero positiva, por lo tanto la negativa no soy yo. Entonces la combato. Lucho denodadamente contra eso que no soy yo… y me descubro perdiendo la batalla.
Lejos de resolver el conflicto combatiendo contra una de las partes, la oposición interior aumenta. El aspecto rechazado parece agigantarse cuanto más lo peleo. Pienso que me falta voluntad. Me hago más fuerte todavía. Combato con mayor tesón. Por momentos creo que gano la lucha, pero no puedo mantener la fuerza de voluntad eternamente, en algún momento flaqueo…entonces pierdo nuevamente. Y el conflicto sigue. Las guerras interiores suelen ser muy cruentas. El autorreproche, la culpa, el castigo, la exigencia desmedida generan un círculo vicioso del que es muy difícil salir. El estado de guerra interior no es un estado en el quiera vivir permanentemente.
Además, las guerras interiores presentan una trágica condición: si finalmente yo gano la guerra, ¿el que pierde no soy también yo mismo?

ALIANZA ESTRATÉGICA

el post anterior en otras palabras...

lo que a mi "herr professor" le gusta llama "alianza estratégica" y otras lindezas semejantes, no es otra cosa que el amor que sana.
La aceptación amorosa del ser tal como es, con sus luces y sus sombras.
Es fácil enamorarse de lo luminoso, pero no ayuda a crecer.
Lo luminoso y lo oscuro es un combo inseparable.
Y por más que todos nuestros pacientes nos busquen para que los ayudemos a fortalcer a sus luces a combatir a sus sombras, flaco favor les haríamos de acceder.
La sombra merece ser honrada y aceptada.
En la oscuridad que nos gobierna en contra de nuestra voluntad luminosa, lejos de "tanáticos impulsos autodestructivos" (¿qué pavada es esa?), yace una sabiduría poderosa que necesitamos descubrir.
Descubir, comprender, aceptar, integrar, amar, agradecer.

A veces es necesario combatir contra uno mismo durante décadas para descubir que la lucha interior no tiene sentido.

ALIANZA TERAPÉUTICA

El cambio a veces se produce de manera espontánea. Las personas se plantean un objetivo… y simplemente lo logran. En el lenguaje de la PNL decimos que ese estado deseado surge desde un estado interno de congruencia y resulta ecológico a la totalidad del sistema. Fluye y se desarrolla con naturalidad, como si la totalidad del ser acordara en involucrarse en el proceso de cambio sin presentar obstáculos.
Por supuesto nadie consulta por este tipo de objetivos. Quienes consultan, lo hacen porque se encontraron con algún tipo de dificultad y buscan ayuda para resolverla.

Dicen:

1. “Quiero pero no se cuando, con qué, en dónde o con quién”.
2. “Quiero pero no se cómo se hace".
3. “Quiero, se cómo se hace, pero no dispongo de las habilidades necesarias”.
4. “Quiero, se cómo se hace, tego las capcidades, pero no puedo/no sirvo/no me lo merezco”.
5. “Quiero... pero algo interior que no controlo no me lo permite/otra parte mía no quiere”.

En todos los casos la dificultad para alcanzar un objetivo se expresa con la fórmula: “Quiero, pero X”.
La gramática nos enseña que el “pero” invalida o contradice el primer término de la proposición, con lo cual la manera adecuada de leer todas las anteriores expresiones es “Quiero y no quiero”. Y esta incongruencia básica es la que debemos atender en principio.
En la práctica clínica, si nos apresuramos a construir una alianza terapéutica con el consultante que dice querer cambiar algún aspecto de su vida, estamos dejando afuera del consultorio a la otra parte de la persona que tiene reparos para dicho cambio.
Como facilitadores de los procesos de cambio, respetamos tanto a la parte del cliente que quiere cambiar como a la que no lo quiere en el conocimiento de que esta expresa de esa manera alguna intención positiva valiosa ala ecología del sistema. Así como acompasamos al cliente que nos consulta buscando un cambio a fin de lograr rapport, también podemos acompasar a la parte del cliente que por algún motivo no quiere dicho cambio. Aliarnos estratégicamente con la totalidad del ser humano que tenemos enfrente y no con una sola de sus partes.

viernes, 19 de marzo de 2010

TERREMOTO

Hace pocos días, mi amigo y maestro Daniel Taroppio hizo circular una carta de la cual transcribo ahora unos párrafos.
No es facil reflexionar en medio del caos y del dolor. El terremoto de Chile ha provocado mucha destrucción material, muchas personas murieron y otras han quedado gravemente heridas. La conmoción y el padecimiento de nuestros hermanos chilenos me duele y me abruma. Siento que estoy en presencia de algo tan abismal que me paralizo y me quedo sin palabras.
Gracias a Dios tengo amigos que pueden encontrar las palabras necesarias, pronunciarlas y compartirlas...

...¿Cómo podemos sentir confianza en medio de tanta incertidumbre y caos global? ¿Qué pasa con el Flujo Universal en un terremoto? ¿Es posible confiar en un universo se puede alcanzar semejantes niveles de destructividad?

A mi humilde entender, la confianza básica no consiste en quedarnos tranquilos sólo porque creemos que todo va salir bien, de acuerdo a nuestros deseos, modelos mentales y anhelos, sino en sentir que todo está bien, así como es, aunque el mundo se derrumbe a nuestro alrededor. Confianza básica no es mente positiva ni intentos de manipular la realidad con alguna fórmula de magia. Es profunda aceptación y entrega al momento presente, sea éste lo que sea, sobre todo cuando es inevitable.
...El Flujo Primordial del Universo jamás se interrumpe. Un terremoto es una liberación extraordinaria de Flujo, no un corte. Y el fin del mundo también lo sería. Respirar hondo y confiar en que el Cosmos tiene planes más profundos que los nuestros, eso es para mi confianza básica. Y esos planes pueden incluir la desaparición de este mundo, como ocurre permanentemente con tantos planetas, en todas las galaxias, y como ha ocurrido aquí mismo en el pasado.
...No podemos hacer nada para controlar estos fenómenos. Sin embargo, somos libres de elegir cómo vivirlos. En estos momentos, mientras unos pocos chilenos buscan cómo robarle al vecino a quien se le derrumbó la casa, cientos de miles trabajan sin dormir para ayudar a su prójimo. Y millones oran y donan lo que pueden para aportar algo de alivio. Esa es nuestra libertad. Y cuando parece que no tenemos más opciones, aún nos queda la última, abrazarnos a quien tengamos al lado o a nosotros mismos, ponernos las manos en el corazón y esperar lo que venga con una serena sonrisa de gratitud por todo lo vivido.
...¿Pero dónde radica esta confianza? ¿Cómo podemos confiar en un universo que uno día nos crea y otro nos devora? ¿Qué podemos hacer para que éstas no sean sólo palabras?
Siento que el secreto está en trascender la dualidad, ésa es la sanación fundamental y definitiva del miedo.
No hay un universo allá afuera, mientras nosotros estamos acá temiendo lo que pueda hacernos. Ésa es la gran ilusión que sólo genera dolor y temor. Nosotros somos el universo, y en nosotros se repiten los mismos procesos que en él. Hora tras hora miles de nuestras células mueren para que nosotros sigamos con vida. Si una de estas células fuera autoconsciente y pudiera expresarse en palabras quizás diría algo así como: ¿qué clase de dios es éste que me deja morir cuando yo le di mi vida? Sin embargo, su muerte es parte de un proceso de vida mayor...
El miedo y la sensación de finitud dependen de los límites que le demos a nuestra identidad. A mayor identificación con el ego, mayor temor. Sólo cuando nos sentimos uno con la totalidad de la vida florecen la paz y la libertad. Y sólo entonces podemos fluir. Esto no puede alcanzarse por una reflexión intelectual, no nos lo puede brindar la lectura de ningún libro ni puede sernos entregado por otra persona. Sentirnos parte del pulso del universo es una experiencia que sólo se alcanza en la vida misma: respirando, meditando, amando, danzando, vibrando, cantando, llorando, abriéndonos sin condiciones a lo que emerge del eterno y sagrado ahora. Cuando el pulso de nuestro corazón y el ritmo de nuestra respiración son uno con el latido universal, la dualidad se disuelve y la belleza de la entrega se expande desde el centro de nuestro ser como el perfume más sutil y delicado. Poco importa si adopta la forma de risa o de llanto. Sólo cuenta que brote desde el corazón.
Sin embargo, aún esta experiencia puede ser peligrosa. Aún aquí, corremos el riesgo de mal interpretar lo que estamos experimentando y caer en el grave error de identificarnos con este placer superior y perdernos en la indiferencia.
Comprender que hasta los aspectos más aterradores de la vida poseen un sentido en un plano superior que nos resulta incomprensible, puede llevarnos a perder la compasión, la capacidad de abrir el corazón al dolor que nos rodea y la necesidad de participar activamente en la sanación del sufrimiento que estamos contemplando. Que todo responda a un orden superior no significa que por eso no duele, y donde haya dolor es preciso aportar compasión. Por eso ahora, más allá de toda comprensión, es momento de sentir este dolor de los que han perdido tanto como si fuera literalmente nuestro, y desde allí, con el corazón abierto, sensible y disponible, servir.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

incumbencias profesionales



psicólogo, psicoterapeuta, terapeuta, psicoanalista, coach, consultor psicológico, psicólogo social... como diría el viejo y querido Perls: elephant shit!!!
Hoy no me levanté con alma de diccionario, pensé, pero algo quería decirles a los estudiantes.
En países con legislaciones duras, dije finalmente, cada rol está específicamente definido y legislado en su campo de competencias.  Son muy estrictos con eso. En Estados Unidos, por ejemplo, no podríamos hacer terapia con nuestro título, necesitaríamos otra certificación más.
En cambio en países con legislaciones blandas como el nuestro, lo cierto es que cualquiera puede hacer lo que se le cante.

Adoro las legislaciones duras y las cosas claras y definidas, pensé, y adoro también las legislaciones blandas que dan espacio a lo nuevo.



Pero no se olviden, dije, y dije lo único que me importaba decir, que lo más importante de todo es que más allá del nombre que nos pongamos (psicólogos, analistas, terapeutas, counselors, coaches), todos somos herederos de un tradición milenaria:
nuestros ancestros fueron los chamanes, los sacerdotes, los sanadores, los brujos y brujas, los grandes magos... cualquiera sea el nombre que en cada época se acostumbró usar.
Somo herederos de una tradición milenaria, piensen en eso... el resto es packaging.

NO TODO CIERRA CON MOÑO



cuando yo era estudiante de psicología,
Lacán era practicamente un desconocido en la universidad
un recién llegado, una moda rara
Melanie Klein se enseñoreaba con su pecho bueno y su pecho malo
y los manuales de diagnóstico eran casi malas palabras
ni DSM V ni IV ni IIIR ni III ni nada de nada
la terapia cognitiva (que es lo que hoy sos cuando no sos lacaniano) no existía
y la homosexualidad
 se diagnosticaba como una perversión sexual que se estudiaba en las clases de psicopatología...


es verdad: yo estudié en otro siglo,
en otro milenio, a decir verdad.

PREGUNTAS EN CLASE

una alumna en la univesidad me preguntó: profe, ¿que es un counselor?
y otro: y un coach?
y un consejero?
y de pronto preguntas como cataratas ¿en qué se diferencia un psicólogo de un psicólogo social?
¿y un terapeuta de un psicoterapeuta?
¿y un psicoanalista?
¿qué hace un consultor psicológico?
¿una psicopedagoga puede hacer terapia?
alguien comentó con ganas de esclarecer: los counselor pueden trabajar con personas sanas y si detectan patología lo tienen que derivar a un psicólogo
y otro: lo mismo dicen los psicólogos sociales, andá a creerles
¿y entonces los psicólogos no pueden atender personas sanas acaso?, dijo alguien
¿qué son personas sanas?
neuróticos, boludo!... perdón profe...
ah, dijo uno como enterándose, así que no hay personas sanas, todos somos neuróticos
y si no hay personas sanas... entonces con quiénes trabajan los counselors?
los coaches?
los psicólogos sociales?



Me encanta que los alumnos se hagan esas preguntas, a veces me parece mentira que estén en el último año de la carrera, pero me encanta, me gusta pensar que no han sido completamente adoctrinados, que sus conocimientos hacen agua, que hay fallas, que no todo cierra con moño...

viernes, 6 de noviembre de 2009

COACHING-TERAPIA-ESPUMA DE LIMÓN

La proliferación de técnicas cada vez más ultranovedosas de terapia, coaching y crecimiento personal me hacen acordar a la proliferación de yogures en las góndolas de los supermercados.

Como ellos, navegan por los canales del mercadeo más que abrevar en las aguas esenciales que hacen a la sanación y la evolución de la conciencia.

Como los yogures, sus envases son cada vez más vistosos, sus nombres cada vez más raros, los sabores cada vez más extravagantes… pero de yogur y de la fruta que prometen van teniendo cada vez menos.

Y no digo que no son ricos: ya confesé en un post anterior mi adicción a una espumita de limón en envase azul precioso, llena de burbjitas, con dudoso yogur y más dudoso limón.
Y no digo que no alimenten… que , vamos, algún nutriente también deben tener.

AMOR Y CAFÉ VERDADEROS

Con relación al post anterior "La máquina de café" (episodio de la vida real basado en mi propia vivencia de...  una vez hace muchos años y en un cierto lugar que prefiero no nombrar... simplemente porque quiero mucho mucho a toda esa gente), me vino este pensamiento iluminador y abrumador.

Lo leí hace poco y no me acuerdo dónde:
"Lo difícil no es distinguir lo bueno de lo malo, eso es muy sencillo... lo realmente difícil consiste en distinguir lo verdaderamente bueno de lo que aparenta ser verdaderamente bueno"
Pensar en eso me hizo temblar, literalmente.